Por fin un centro para entrenar de forma sostenible (y disfrutable)

“Llegó octubre, me apunto”. “Esta tarde voy, fijo”. Gimnasio y pereza son términos que suelen formar parte del mismo ecosistema. Muchas personas comienzan una rutina física con entusiasmo, para encontrarse bien, perder peso, quemar toxinas o liberar adrenalina. Pero la abandonan al cabo de unas semanas, entre chascarrillos. La tentación es fuerte: el afterwork con los del trabajo, “para echar unas risas”; el diabólico sofá para desconectar y dejarse caer... Posponen el momento de empezar, a partir de dos palabras, es que: “Es que hoy llueve”. “Es que prefiero ir por la tarde”.

Frente a los mensajes centrados en la disciplina extrema, el sacrificio o el “no hay excusas”, cobra fuerza adaptar el ejercicio a las personas, y no al revés. Porque la verdadera dificultad está en encontrar una fórmula capaz de convivir con la vida real. Ese es el punto de partida de Piko Studios, una red de centros de entrenamiento personalizado nacida en Madrid con una propuesta singular: dirigirse precisamente a quienes sienten que entrenar cuesta, aburre o no consigue convertirse en una parte estable de su día a día.

La experiencia les ha llevado a plantear un método propio y de probada eficacia: Piko Way. Se centra en eliminar muchas de las pequeñas-grandes barreras que suelen provocar el abandono del ejercicio. No se trata solo de personalizar la rutina. También de adaptar cada sesión a la forma y el estado en que llega esa persona, permitir reorganizar o recuperar entrenamientos, hacer seguimiento... La intención es que se sienta cómoda, independientemente de su experiencia previa, la condición física o su relación con el deporte.

El objetivo no es perseguir la perfección, sino favorecer la continuidad. Porque no todos los días deben (ni pueden) ser idénticos. El enfoque combina el entrenamiento personalizado con conceptos relacionados con la prevención, la longevidad, la ciencia del movimiento y (por supuesto) el disfrute. Para mantener un hábito durante años es tan importante el resultado como la experiencia.

El método de Piko Studios también influye en la atención al cliente, en la organización de los servicios y en el diseño de los propios espacios. Lugares en los que entrenamiento resulte más accesible y menos intimidante, en los que no se sientan como en un gimnasio tradicional.

La compañía ha esculpido su propuesta a partir de las inquietudes detectadas entre sus clientes. Durante los entrenamientos, el equipo de PiKo Studios ha asistido constantemente a las mismas necesidades: personas que pasan ocho horas sentadas en un call center; trabajadores con la espalda cargada por determinada tarea física o postural, y adictos a la escasa movilidad o rigidez: saben que deberían estirar pero nunca lo hacen o simplemente ignoran cómo hacerlo.

Y, sobre todo, clientes que llegan cualquier día con la fatídica cantinela de que no quieren entrenar: en ese caso, el entrenador decide adaptar completamente la sesión a su estado de ánimo. Sabe cómo ayudar a motivarlo, incluso programar su rutina con su música favorita. No es raro llegar al estudio y escuchar canciones de Disney interpretadas por los mismos clientes. Difícil aburrirse con la faceta más humana y personalizada de Piko. Diversión y deporte no solo comparten la D inicial.

Para facilitar ese trabajo, hay una serie de actividades complementarias que redondean el objetivo. Se autodefinen: Espalda Sana, Movilidad Profunda, Back to Basic Pilates y Estiramiento Consciente. Disciplinas concebidas como complemento al entrenamiento personal, para mejorar aspectos del movimiento que suelen descuidarse, pese a su importancia en el bienestar general y en la prevención de molestias físicas.

La constancia no depende solo de la voluntad. También influye cómo de sencillo resulta mantener una rutina cuando aparecen las obligaciones, los cambios de planificación o simplemente esos días en los que la motivación no acompaña. Entrenar puede dejar de ser una lucha permanente para convertirse en un aliciente de la vida cotidiana. Para Piko Studios, conseguir que esa persona vuelva la semana siguiente es más satisfactorio que obligarla a completar las pautas de trabajo prevista.

Tener un pico de trabajo no es excusa para saltarse la cita con Piko Studios.