El Barcelona recupera al mejor Raphinha ante el Sevilla

Los azulgranas volvieron a golear con Lamine en el banquillo y Romario en el palco a partir de la pegada de Raphinha, autor de un triplete, y de la inspiración de Cancelo, ante un rival que acostumbra a ser un buen cliente: hace más de 23 años que el Sevilla no gana en el campo del Barça, líder con cuatro puntos de ventaja a falta de 10 jornadas para acabar la Liga.

El Sevilla no miró la alineación azulgrana, , después de una excelente presión y marcas individualidades de punta a punta del campo, un plan que acostumbra a secar a Pedri. La propuesta, sin embargo, quedó desbaratada muy pronto por la pared que tiró Raphinha con Cancelo y que acabó con el penalti de Sow. La finura del portugués y le puntería del brasileño, excelente en la paradinha desde los once metros, allanaron el camino para el Barça. La recuperación de Raphinha, símbolo del fútbol que abraza Flick, es agua bendita para un equipo que necesita la mejor versión de cada jugador, también la del indetectable Cancelo. El brazo estirado de Carmona impidió progresar al portugués y el árbitro pitó la pena máxima después de ser advertido por el Var. Raphinha no falló por más que se estirar Vlachodimos.

Las jugadas individuales, o si se quiere los tuya mía Raphinha-Cancelo, fueron el mejor remedio cuando el fútbol colectivo queda obstruido por el Sevilla, contrariado porque el árbitro entendió que las dos acciones eran penalti, y de ahí que a la media hora el resultado ya fuera de 2-0.

A favor el marcador, el Barcelona se agradó hasta completar un tanteo generoso: Olmo enganchó un centro de Bernal, habilitado por Martín (3-0), Raphinha voleó una jugada de Fermín que sorprendió al portero y a Gudelj (4-1) y Cancelo punteó con la zurda una condución primorosa por su velocidad y finura ante Gudelj (5-1). El Sevilla se quedó con la palabra en la boca después del gol de Oso antes de alcanzar el descanso por más que Almeyda apostara por poner dos delanteros en busca del remonte con 3-1.