Youssouf Fofana (París, 27 años) está siendo una de las sensaciones del Sevilla en este inicio de Liga. No es de extrañar. Subcampeón del mundo con Francia en Qatar 2022, el último día de mercado proveniente del Milan, donde fue un jugador destacado en las dos últimas temporadas. Centrocampista con llegada y muy poderoso en lo físico, Fofana analiza su adaptación al fútbol español en el Sevilla, la actual selección francesa de Zinedine Zidane y hasta opina sobre la extrema derecha de su país. Lleva jugados cinco partidos, con un gol anotado ante el Barcelona. Este domingo visita al Madrid.
Pregunta: ¿Cómo están yendo estos dos primeros meses en Sevilla?
Respuesta: Muy bien. Me he adaptado bien. Mis compañeros también me han ayudado mucho. Es cierto que no he tenido mucho tiempo para digerir mi nueva situación deportiva, porque tuve que estar preparado para jugar desde el primer momento, pero la adaptación ha sido buena.
P. Llegó al Sevilla el último día del mercado de verano y sobre la hora. ¿Qué hace un jugador de su nivel libre a esas alturas del mercado?
R. Todo ocurrió muy rápido. No tuve mucho tiempo para hablar o reflexionar, pero había una cosa importante: realmente me querían. Para mí eso era fundamental. No quería seguir esperando en el Milan después de que no fructificaran otras opciones, ni permanecer en una situación en la que sabía que no iba a jugar. Voy donde me quieren y donde me demuestran confianza. Los dirigentes del Sevilla mostraron una gran voluntad de incorporarme al equipo y por eso vine.
P. ¿Qué conocía del Sevilla antes de llegar?
R. Es un club histórico, con siete títulos europeos. Todo el mundo conoce al Sevilla en Europa por eso. Lo que ha logrado es algo histórico. También conocía la ciudad, el calor de su gente y el ambiente del estadio, que es espectacular. Además, muchos jugadores franceses han pasado por aquí y les fue muy bien. Se marcharon dejando una gran imagen.
P. ¿Qué jugadores franceses conoce que jugaron en el Sevilla?
R. Recientemente, Badé y Soumaré. Pero hay otros muchos. Es el caso de . También otros jugadores importantes casi franceses, como Kanouté, que es de Mali. Sé que él y esos futbolistas franceses disfrutaron mucho de su experiencia en el Sevilla.
P. ¿Puede contar qué le ocurrió en el Milan?
R. Pues simplemente que los dirigentes y el entrenador (Rúben Amorim) decidieron que yo no entraba en su proyecto. Lo entiendo y lo respeto totalmente. Quizá habría habido otras formas de gestionar la situación, pero ellos eligieron la suya. No hay rencor. Hoy creo que todo el mundo está satisfecho: yo estoy en el Sevilla, donde me querían, y ellos tienen la plantilla que deseaban. No hay ningún problema .
P. Ha rendido desde el primer minuto que llegó, ¿cómo lo ha logrado?
R. Bueno, debo decir que hay dos tipos de adaptación. Hay dos adaptaciones: la futbolística y la personal. En la vida cotidiana estoy en un proceso distinto porque tenemos una familia y una vida normal fuera del fútbol. Es más complicado. Pero el fútbol es diferente. Es un lenguaje universal. Cuando entiendes rápidamente lo que te piden, te adaptas rápido. Luis García es un entrenador que da instrucciones fáciles, muy directas.
P. ¿Por qué el fútbol francés produce muchos centrocampistas físicos, de gran potencia?
R. Creo que en Francia existen estándares físicos muy elevados. Se exige mucho a los futbolistas desde el punto de vista atlético. Se trabajan muy bien las condiciones físicas de los jugadores. Luego, hay una serie de cualidades innatas en determinados jugadores. Quizá en los últimos años nos hemos . Él marcó una tendencia como centrocampista box to box y todo el mundo quiso encontrar jugadores parecidos. Los formadores franceses buscaron perfiles similares.
P. Usted es precisamente un centrocampista box to box.
P. Pero ya no salen jugadores como Platini, Giresse o Zidane.
R. Puede ser, pero hasta hace nada hemos , que tiene una forma de jugar parecida a ellos, talentoso y con gol.
P. ¿Se compenetra bien con su compatriota Agoumé?
R. Sí, perfectamente. Lucien tiene características parecidas a las mías, pero podemos complementarnos. A veces él se proyecta más al ataque y otras veces lo hago yo. No hay ningún problema en ese aspecto.
P. Hemos hablado del físico en el fútbol francés. Ha jugado en el Estrasburgo, el Mónaco, el Milan y ahora en el Sevilla. ¿Qué diferencias hay entre esos tres países?
R. Italia está a otro nivel tácticamente. España es top desde el punto de vista técnico y en Francia se destaca la intensidad física y los continuos duelos individuales. Hay mucho choque. Creo que esto es lo más destacado de estos campeonatos.
R. Sí. Cuando has sido internacional quieres volver, y más aún sabiendo quién es el seleccionador hoy. . Ya cuando era futbolista, creo que todo el mundo quería jugar con él sobre un terreno de juego. Francia cuenta hoy con una generación extraordinaria. Hay muy buenos jugadores, probablemente de los mejores del mundo en cada posición: en la portería, en defensa, en el centro del campo y en ataque. Son jugadores de máximo nivel y todo el mundo quiere formar parte de un equipo así. Por eso hay muchos factores que hacen que sí, que tenga ganas de jugar con Francia. Pero tampoco voy a añadir más presión porque la selección ya es muy, muy buena. Es una selección que aspira a ganarlo todo: la Liga de las Naciones, la Eurocopa y el Mundial 2030.
P. Pero España es la campeona del mundo.
R. Sí, y yo soy francés. Defiendo a mi equipo como favorito.
P. ¿A quién le daría el Balón de Oro: Mbappé, Olise o Lamine?
R. Es muy difícil elegir. Pero soy francés y mi elección estaría entre Mbappé y Olise. de varias competiciones y, aunque no haya ganado algunos títulos colectivos, individualmente ha hecho su trabajo de forma extraordinaria, como demostró en el Madrid y en el Mundial con Francia, siendo el máximo goleador de la Copa del Mundo. Pero Olise tiene algo mágico. Hace mejores a los jugadores que tiene a su alrededor. Si Kane hizo una gran temporada en el Bayern, también fue en parte gracias a Olise. Donde ha estado ha ayudado a crecer al equipo porque también ayudó a Mbappé en el Mundial. Los dos merecen el premio.
P. Es la segunda vez que visita el Santiago Bernabéu. La primera vez ganó 1-3 con el Milan. ¿Cómo afronta ahora el partido?
R. Tengo buenas sensaciones. , pero como dije antes de jugar contra el Barcelona, si vamos allí pensando solo en no perder, es mejor no ir. Hay que ser competitivos. Los aficionados hacen el esfuerzo de desplazarse y debemos demostrarles que también queremos ganar. Después el resultado será el que sea. Lo más importante es intentarlo. Si ganamos, perfecto. Si empatamos, aceptable. Y si perdemos, pensaremos en el siguiente partido. Contra el Barcelona, aunque perdimos, nuestros aficionados estaban contentos porque jugamos para ganar, porque intentamos jugar al fútbol.
P. ¿Qué opina de las constantes quejas del Real Madrid sobre los arbitrajes?
R. No tengo una opinión clara porque no estoy dentro del club y probablemente no tengo las mismas sensaciones que ellos. Los árbitros disponen hoy de más herramientas para reducir los errores, pero eso no significa que vayan a desaparecer completamente. Siguen siendo personas, no robots. Hay interpretación, y cada uno puede ver las jugadas de una manera diferente.
P. ¿Qué piensa del auge de la , en España y en Europa en general?
R. Empezaré por España. No voy a pronunciarme demasiado porque no conozco realmente el contexto del país. Acabo de llegar. De Francia sí sé más porque conozco la situación. En cualquier caso, en cualquier país, no creo que la extrema derecha sea buena para el funcionamiento de una sociedad. Defiende ideas que no me parecen correctas. No creo que esas ideas sean buenas para el ser humano en general ni para la vida en sociedad ni para el mundo. Para mí no es posible compartirlas. Habrá que estar atentos y votar cuando llegue el momento. Mientras el pueblo siga teniendo voz, es la manera de evitar que lleguen al poder.
P. ¿Cómo se puede combatir a la extrema derecha?
R. Con la educación. Todo empieza por la educación. Están la escuela y la familia. Aunque si los padres han sido educados con ideas de extrema derecha, al final se reproduce el mismo ciclo. Por eso es tan importante la educación. También están los medios de comunicación. Tengo la sensación de que hoy los medios no dan demasiada voz a personas interesantes con cosas interesantes que decir, sino a quienes generan ruido o polémica. A veces parece que quien dice la mayor tontería es quien sale en televisión o en la prensa. Lo positivo es que los jóvenes de hoy cuentan con una herramienta que antes no existía: . Ya no es necesario encender la televisión para informarse. Tenemos el teléfono móvil y las redes sociales. Y podemos formarnos una opinión escuchando y viendo lo que diferentes personas tienen que decir.