Ferrari pone el (mini) turbo en el GP de China; Antonelli, la épica

En las pasadas temporadas, sobre todo en la última, Ferrari perdió mucha presencia en la señal internacional de televisión de las carreras del Mundial de Fórmula 1, principalmente los domingos, en los que McLaren, Red Bull y Mercedes se repartieron el protagonismo con 14 triunfos (McLaren), ocho (Red Bull) y dos (Mercedes). Este curso, sin embargo, la marca de Il Cavallino Rampante se dejará ver mucho más, al menos en los primeros instantes de las carreras, como ya quedó claro el domingo de Australia. Allí, Charles Leclerc serpenteó por entre el pelotón, desde la cuarta plaza en la que formó en la parrilla, y encaró la salida de la primera curva del circuito de Albert Park en cabeza. Lewis Hamilton, séptimo, ganó cuatro plazas, pero se fue un poco largo en la frenada, circunstancia que le reposicionó el cuarto. en la que Hamilton culebreó desde la cuarta plaza hasta la cabeza en la primera vuelta.

Estos dos arranques de los bólidos rojos fueron meteóricos, pero menos, incluso, de lo que puede llegar a ser si tenemos en cuenta los ensayos que se vieron en pretemporada. Allí, el monegasco y el británico exhibieron una velocidad absolutamente descomunal en los metros iniciales, en los segundos inmediatamente posterior al apagón de los semáforos, que dejó a más de uno con la mandíbula en el suelo. “Creo que Ferrari puede comenzar en cualquiera de las diez primeras posiciones, y probablemente lleguen a la primera curva el primero y el segundo. Tienen un cohete en las salidas”, dijo George Russell, el ganador en Melbourne y el primer líder del certamen, y uno de los favoritos más claros a llevarse el triunfo (8.00, Dazn), donde formará el segundo, justo al lado de Kimi Antonelli, su vecino, que se convirtió en el corredor más joven –19 años, seis meses y 18 días– de la historia en lograr una pole position. La tercera criba de la cronometrada (Q3) estuvo marcada por los problemas en el cambio del W17 de Russell, que después pudo dar una última vuelta, in extremis, para anclarse en la primera línea. Hamilton comenzará el tercero y Leclerc, el cuarto. Carlos Sainz partirá el 17º y Fernando Alonso, el 19º.

La clave de las estratosféricas salidas de Ferrari está en la unidad de potencia, la pieza que prácticamente monopoliza el caudal informativo de este campeonato. En concreto, en este caso, en el turbocompresor. Los constructores pueden optar por diferentes tamaños de turbo, y cada elección favorece más o menos una fase de en la aceleración. Y el de Ferrari es muy pequeño, una particularidad que supone un plus en las arrancadas, porque gira más rápido en comparación con los que son más grandes. Y más aún con la irrupción del nuevo reglamento, que elimina el MGU-H –sistema de recuperación de la energía procedente de los gases calientes de los escapes–, un elemento que ayudaba al turbo. Con todo eso en mente, la ventaja del Ferrari es tan evidente que ya ha propiciado un conflicto entre Mercedes, y el resto.