El parlamento sella una histórica enmienda que coloca los esports y deportes estrátegicos al mismo nivel que el fútbol o el atletismo.
El parlamento de Singapur aprobó el 14 de enero la Singapore Sports Council (Amendment) Bill, un proyecto de ley que reconoce formalmente los esports y deportes de mente como deportes legítimos por primera vez en la historia. La enmienda, presentada por el ministro David Neo, moderniza una ley que llevaba más de 50 años sin actualizarse y coloca a la ciudad-estado a la vanguardia global en cuanto a legitimidad institucional de la competencia digital.
Una ley congelada desde 1973
La Singapore Sports Council Act llevaba más de 50 años sin actualizarse. Fue redactada cuando los videojuegos ni siquiera existían. Con esta enmienda, Sport Singapore (SportSG) ahora tiene la obligación legal de desarrollar programas de financiación, infraestructura y vías de carrera para esports exactamente igual que para fútbol o atletismo.
El proceso de cambio legislativo comenzó en noviembre de 2025 con la primera lectura. Tras dos días de debate en enero, la votación fue favorable sin mayor fricción política.
Qué cambia para los esports
Con la aprobación se cerficarán los siguientes cambios:
Fondos públicos: Los atletas de esports ahora pueden acceder a subvenciones, becas y programas de desarrollo financiados por el gobierno a través de esquemas como spexPotential y spexScholarship, que hasta ahora estaban vedados para esports.
Infraestructura oficial: Universidades y centros de entrenamiento financiados por el estado pueden reconocer programas de esports con el mismo estatus que cualquier otro deporte.
Equipo nacional: Los jugadores profesionales pueden competir formalmente bajo la bandera de Team Singapore en eventos internacionales con respaldo gubernamental.
Competición escolar: Los esports pueden integrarse en las National School Games, creando vías de desarrollo desde educación secundaria.
¿Por que Singapur hace esto y por que ahora?
Los números hablan solos. Los ingresos globales de esports estaban proyectados a alcanzar $1.86 mil millones para 2025. El Grand Finals 2025 de Honor of Kings se jugó en el Nido de Pájaro de Pekín con más de 62.000 aficionados presentes, batiendo récords de asistencia.
Singapur ya es un epicentro regional de esports. Fue anfitrión de The International 2022 (el evento de Dota 2 más grande del mundo) y está confirmado que será anfitrión de Evo 2026, el torneo mundial de videojuegos de lucha más importante.
El apoyo de la industria
Min-Liang Tan, CEO de Razer, celebró públicamente la aprobación: «Ver a Singapur reconociendo formalmente los esports como deporte legítimo es increíble. Abre caminos estructurados de desarrollo para talentos jóvenes». Razer, empresa de referencia global en periféricos de esports, tiene sede en Singapur desde sus orígenes.
Implementación cuidada
El gobierno fue claro durante el debate: los esports recibirán apoyo, pero no necesariamente en la misma magnitud que deportes olímpicos tradicionales. SportSG calibrará financiación según necesidades específicas, evitando que los esports desplacen fondos de deportes que promueven actividad física.
El ministerio también enfatizó que trabajará con educación y salud para monitorizar riesgos de adicción al gaming mientras desarrolla la infraestructura competitiva.
Lo que viene en 2026
SportSG ahora debe crear estándares de acreditación para entrenadores, certificar instalaciones y aprobar programas de entrenamiento. Se espera que los primeros atletas accedan a financiación y recursos estatales durante 2026.
Para profesionales locales como Xian (Ho Kun Xian), quien fue el primer ganador singapurense de Evo en 2013, la aprobación abre puertas reales. Xian está trabajando con autoridades para crear programas de entrenamiento comunitarios donde otros jugadores puedan desarrollarse con respaldo estructurado.
Mientras otros países aún debaten si los esports merecen reconocimiento oficial, Singapur ya está construyendo la infraestructura. Es un movimiento estratégico que posiciona a la ciudad-estado como referencia regional de desarrollo competitivo digital.